Nadie plancha como yo, la soledad que no desespera
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Por: Sergio Bollinckx (colaborador)
sergio.criticunder@ymail.com
Calificación: ★★★
Con la dirección de Mariano Dossena y protagonizada por Valeria Kamenet, se presenta este unipersonal que relata las ambivalencias y contradicciones de Betty, una mujer madura “profesional y autosuficiente” (tal como se autodefine) pero que encuentra difícil enamorarse….
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Es así que recrea a través de un colorido monólogo, los hombres que han pasado por su vida, las divertidas peripecias que dieron lugar al consabido “no funcionó” y sus correspondientes justificaciones que van de lo melodramático a lo histriónico, con picos de originalidad y chispeante picardía, pero que en la búsqueda del remate adecuado se rozan algunos lugares comunes…Valeria compone un personaje vigoroso, bien logrado desde lo estético, que transita la obra con delicadeza y soltura, ratificando su reconocido talento y oficio.
Juega con la plancha y el teléfono, con sus interpretaciones simbólicas en el imaginario femenino y masculino, como el Ying y el Yang en oposición de lo que se espera de toda buena mujer o lo que ella quiere hacer y no se lo permiten…o no se permite ella misma por el mandato de su propia subjetividad.
Ciertamente, no es tarea fácil abordar desde el humor, temáticas relativas a los cada vez más solos y solas, la dificultad para encontrar pareja en estos tiempos marcados por el individualismo, la trivialidad y la carencia de compromiso. El director Mariano Dossena toma el desafío con convicción y propone una mirada algo estereotipada que, en su afán por explotar el lado histriónico de la divertida y adorable Betty, le quita algo de credibilidad (una sobredosis de mohines y una impostación de la voz estilo falsete, por ejemplo).
En resumen, una mirada cálida y divertida sobre quizás la gran paradoja de esta sociedad… cada vez más conectados, pero cada vez más solos; haciendo la plancha en el mar de nuestra existencia.
domingo, 17 de abril de 2011
Al que hace la plancha...
Una cuarentona reniega de su dilatada soltería y se pregunta con crudeza y humor: "¿Dónde está mi prometido príncipe azul?"
Por Jésica Neuah
"La vida es todo aquello que pasa mientras uno está ocupado haciendo otra cosa", decía el gran John Lennon. Esa pareciera ser la frase justa para describir la tormentosa vida de Betty, una soltera de 43 años que busca desesperadamente -y con poco éxito- el amor de su vida.
Es que, en Nadie plancha como yo, se ve retratada a esta mujer que sale con un hombre tras otro sin lograr encontrar a esa persona especial con quien formar una soñada familia. La obra de Ana von Rebeur está dirigida por Mariano Dossena y cuenta con la actuación de Valeria Kamenet, quien se pone en la piel de esta cuarentona que sigue poniéndole fichas al amor a pesar de todas las experiencias fallidas que vivió.
La historia de desata a raíz de un artículo en el diario que cuenta que hay seis millones de solteros en Argentina. A partir de allí, Bety comienza a analizar y a reflexionar: ¿Por qué una mujer como ella sigue sola?, ¿Qué le pasa a los hombres con respecto al compromiso? Y, sobre todo: ¿Por qué ningún hombre pudo sentir el roce de las camisas planchadas a la perfección por ella?
Aún en los momentos de frustración, la protagonista nunca pierde el humor y muestra una catarata de chistes de todos los matices y colores referentes al tema que más le importa: los hombres con los que salió. Cuenta con gracia, por ejemplo, que uno descubrió que era gay, que otro quería tener hijos pero no ese momento y que se quería casar pero no con ella...
En este repaso de su vida, Betty se muestra alegre pero también con sus momentos melancólicos. Porque, finalmente, la obra demuestra que al que "hace la plancha" se lo lleva la corriente. Por eso ella, que es fanática del planchado, admite que por causa de este hobby varias veces dejó pasar personas y momentos importantes en su vida. Toda una declaración de principios.
Pero no todo está perdido: con sus 43 años, descubre durante su monólogo que alguien está enamorado de ella. Con un giro inesperado, la historia cierra con un final esperanzador para cualquier soltero, cuando la protagonista de este unipersonal nos invita a comprender que nunca es tarde para amar y ser amado.
NADIE PLANCHA COMO YO
De Ana von Rebeur
FUNCIONES
Sábados a las 20.30
LUGAR
Centro Cultural de la Cooperación - Av. Corrientes 1551, Ciudad de Buenos Aires.
ENTRADAS
$30.-
Una cuarentona reniega de su dilatada soltería y se pregunta con crudeza y humor: "¿Dónde está mi prometido príncipe azul?"
Por Jésica Neuah
"La vida es todo aquello que pasa mientras uno está ocupado haciendo otra cosa", decía el gran John Lennon. Esa pareciera ser la frase justa para describir la tormentosa vida de Betty, una soltera de 43 años que busca desesperadamente -y con poco éxito- el amor de su vida.
Es que, en Nadie plancha como yo, se ve retratada a esta mujer que sale con un hombre tras otro sin lograr encontrar a esa persona especial con quien formar una soñada familia. La obra de Ana von Rebeur está dirigida por Mariano Dossena y cuenta con la actuación de Valeria Kamenet, quien se pone en la piel de esta cuarentona que sigue poniéndole fichas al amor a pesar de todas las experiencias fallidas que vivió.
La historia de desata a raíz de un artículo en el diario que cuenta que hay seis millones de solteros en Argentina. A partir de allí, Bety comienza a analizar y a reflexionar: ¿Por qué una mujer como ella sigue sola?, ¿Qué le pasa a los hombres con respecto al compromiso? Y, sobre todo: ¿Por qué ningún hombre pudo sentir el roce de las camisas planchadas a la perfección por ella?
Aún en los momentos de frustración, la protagonista nunca pierde el humor y muestra una catarata de chistes de todos los matices y colores referentes al tema que más le importa: los hombres con los que salió. Cuenta con gracia, por ejemplo, que uno descubrió que era gay, que otro quería tener hijos pero no ese momento y que se quería casar pero no con ella...
En este repaso de su vida, Betty se muestra alegre pero también con sus momentos melancólicos. Porque, finalmente, la obra demuestra que al que "hace la plancha" se lo lleva la corriente. Por eso ella, que es fanática del planchado, admite que por causa de este hobby varias veces dejó pasar personas y momentos importantes en su vida. Toda una declaración de principios.
Pero no todo está perdido: con sus 43 años, descubre durante su monólogo que alguien está enamorado de ella. Con un giro inesperado, la historia cierra con un final esperanzador para cualquier soltero, cuando la protagonista de este unipersonal nos invita a comprender que nunca es tarde para amar y ser amado.
NADIE PLANCHA COMO YO
De Ana von Rebeur
FUNCIONES
Sábados a las 20.30
LUGAR
Centro Cultural de la Cooperación - Av. Corrientes 1551, Ciudad de Buenos Aires.
ENTRADAS
$30.-
Desde las cenizas
Desde las cenizas
Ana von Rebeur perdió su casa en un incendio. Pero resurge con su obra.
2010-07-08T14:05:58-03:00 Comentar |
Por Cristian H. Savio
Todo es un nuevo comienzo”. La escritora y dibujante Ana von Rebeur lo dice convencida, mientras todavía no logra sacar el olor a humo que quedó en su ropa. El 18 de mayo pasado se incendió la casa de Acassuso donde vivía con su familia. “Nos salvamos todos por un pelo, pero la casa quedó destruida”, escribió en su blog “¿Quién entiende a las hombres?”. De sus mascotas se salvaron la cotorra, “que estuvo en shock una semana, muda”, y un pececito dorado al que rebautizaron, con buen tino, “Highlander” (“fue el único que sobrevivió, en una pecera caliente y llena de cenizas”). Dice que pensó en escribir un libro con todas las historias relacionadas con este incendio, pero que la idea no tuvo aceptación. En cambio, para fin de año espera publicar “¿Por qué cuernos me engañaste?”, una obra sobre la infidelidad.
En medio de la tragedia, en junio se repuso una de sus obras de teatro, “Nadie plancha como yo”, en el Centro Cultural de la Cooperación. Con Valeria Kamenet y dirección de Mariano Dossena, tiene funciones a sala llena y permanecerá al menos hasta el 28 de agosto.
Allí, Von Rebeur aborda la temática que ha sido el hilo conductor de su vasta y heterogénea obra (libros, blogs, cómics): la conflictiva relación entre el hombre y la mujer, y la problemática de ellas a la hora de encontrar una pareja que les permita la felicidad sin resignar independencia.
Tanto en su libro “¿Quién entiende a los hombres?” (Norma) como en “Nadie plancha como yo”, parte de una observación similar que tiene que ver con la soledad de la mujer. ¿Es tan mala la soledad?
No, para nada. El gran problema de la gente es no estar bien consigo misma, tener que entretenerse con la compañía de otro. La diversión es eso, volcarse a otro lado, no adentro, porque lo de adentro te inquieta, te aburre o te enoja. Muchos ven lo de estar solo como un estigma espantoso, pero no es lo mismo que hace 20 años. Más ahora, que el matrimonio está en vías de extinción.
No para la comunidad homosexual, que se moviliza para conseguirlo.
El matrimonio gay me parece civilmente necesario. Los gays la tienen difícil: tienen que sufrir una vigilancia constante de una sociedad morbosa. Y ni hablar de las lesbianas, que tienen el doble castigo de ser gays y mujeres. Pero no me parece que el tema muestre un real interés colectivo, sino que tiene más que ver con el morbo. Y creo que en toda sociedad muy obsesionada con el tema gay existe un menosprecio directo a las mujeres.
A raíz del incendio, Von Rebeur descuidó un poco la actualización del blog que lleva el nombre de su último libro, pero siguió de cerca el otro, “Qué soy para ti”, donde recibe “toneladas de cartas” de mujeres de toda Latinoamérica, chicas que a los 23 años ya se sienten viejas porque no tienen novio. “A esta altura me encantaría ser hombre”, dice. “La tienen muy sencilla. Es muy fácil levantarse minas”.
¿Le parece?
Los tipos tienen cantidad de mujeres a su disposición, alertas a la más mínima señal subliminal de que le sostenga la mirada un ratito más que cualquier otro. Pero, en definitiva, la desesperación femenina por formar pareja está marcada por el valor biológico: saben que el tiempo reproductivo lo tienen contado. Es una diferencia insalvable con el hombre.
Acepto que no se entienda a los hombres. Pero ¿qué quieren las mujeres?
Los muchachos se quedaron atrasados con respecto al avance de las chicas. Ahora la mujer quiere un tipo con el cual poder conversar, que tenga una pasión en la vida, que no sea un quedado, que se cuide y no sea autodestructivo. Es difícil de encontrar. En la obra y en mis libros hablo de esta mujer que quizás no necesita a nadie, pero la independencia puede tener el precio de la soleda
Ana von Rebeur perdió su casa en un incendio. Pero resurge con su obra.
2010-07-08T14:05:58-03:00 Comentar |
Por Cristian H. Savio
Todo es un nuevo comienzo”. La escritora y dibujante Ana von Rebeur lo dice convencida, mientras todavía no logra sacar el olor a humo que quedó en su ropa. El 18 de mayo pasado se incendió la casa de Acassuso donde vivía con su familia. “Nos salvamos todos por un pelo, pero la casa quedó destruida”, escribió en su blog “¿Quién entiende a las hombres?”. De sus mascotas se salvaron la cotorra, “que estuvo en shock una semana, muda”, y un pececito dorado al que rebautizaron, con buen tino, “Highlander” (“fue el único que sobrevivió, en una pecera caliente y llena de cenizas”). Dice que pensó en escribir un libro con todas las historias relacionadas con este incendio, pero que la idea no tuvo aceptación. En cambio, para fin de año espera publicar “¿Por qué cuernos me engañaste?”, una obra sobre la infidelidad.
En medio de la tragedia, en junio se repuso una de sus obras de teatro, “Nadie plancha como yo”, en el Centro Cultural de la Cooperación. Con Valeria Kamenet y dirección de Mariano Dossena, tiene funciones a sala llena y permanecerá al menos hasta el 28 de agosto.
Allí, Von Rebeur aborda la temática que ha sido el hilo conductor de su vasta y heterogénea obra (libros, blogs, cómics): la conflictiva relación entre el hombre y la mujer, y la problemática de ellas a la hora de encontrar una pareja que les permita la felicidad sin resignar independencia.
Tanto en su libro “¿Quién entiende a los hombres?” (Norma) como en “Nadie plancha como yo”, parte de una observación similar que tiene que ver con la soledad de la mujer. ¿Es tan mala la soledad?
No, para nada. El gran problema de la gente es no estar bien consigo misma, tener que entretenerse con la compañía de otro. La diversión es eso, volcarse a otro lado, no adentro, porque lo de adentro te inquieta, te aburre o te enoja. Muchos ven lo de estar solo como un estigma espantoso, pero no es lo mismo que hace 20 años. Más ahora, que el matrimonio está en vías de extinción.
No para la comunidad homosexual, que se moviliza para conseguirlo.
El matrimonio gay me parece civilmente necesario. Los gays la tienen difícil: tienen que sufrir una vigilancia constante de una sociedad morbosa. Y ni hablar de las lesbianas, que tienen el doble castigo de ser gays y mujeres. Pero no me parece que el tema muestre un real interés colectivo, sino que tiene más que ver con el morbo. Y creo que en toda sociedad muy obsesionada con el tema gay existe un menosprecio directo a las mujeres.
A raíz del incendio, Von Rebeur descuidó un poco la actualización del blog que lleva el nombre de su último libro, pero siguió de cerca el otro, “Qué soy para ti”, donde recibe “toneladas de cartas” de mujeres de toda Latinoamérica, chicas que a los 23 años ya se sienten viejas porque no tienen novio. “A esta altura me encantaría ser hombre”, dice. “La tienen muy sencilla. Es muy fácil levantarse minas”.
¿Le parece?
Los tipos tienen cantidad de mujeres a su disposición, alertas a la más mínima señal subliminal de que le sostenga la mirada un ratito más que cualquier otro. Pero, en definitiva, la desesperación femenina por formar pareja está marcada por el valor biológico: saben que el tiempo reproductivo lo tienen contado. Es una diferencia insalvable con el hombre.
Acepto que no se entienda a los hombres. Pero ¿qué quieren las mujeres?
Los muchachos se quedaron atrasados con respecto al avance de las chicas. Ahora la mujer quiere un tipo con el cual poder conversar, que tenga una pasión en la vida, que no sea un quedado, que se cuide y no sea autodestructivo. Es difícil de encontrar. En la obra y en mis libros hablo de esta mujer que quizás no necesita a nadie, pero la independencia puede tener el precio de la soleda
NADIE PLANCHA COMO YO” (Nuestra Crítica).
Una mujer que ve el tiempo pasar… planchando.
Nadie plancha como yo
Betty es un personaje pintoresco, representa a una mujer argentina que podría ser aquella tía solterona que en el contexto familiar todos quieren, siempre viste con prolijidad, se maquilla con precisión y seguramente usa cremas para tapar arrugas…
Valeria Kamenet le da vida a esta mujer que se describe como “soltera por decisión”, pero que nunca pierde las esperanzas de conocer a ese hombre que la complete y que le de significado a su existencia.
Las historias a las cuales Betty se enfrenta son disparatadas en todos los sentidos, prácticamente ha tenido citas con toda clase de hombres y aún ninguno se compara al placer que ella siente por “planchar”.
Y así se le pasan los años y lo único que sigue intacto es su tabla de planchar. Es más, si fuese por ella, le plancharía la cara al mundo y “alisaría” todas sus angustias en miras de poder seguir planchando…
Sin embargo, a veces las cosas no resultan como se espera y de esta manera el público tiene la posibilidad de enterarse porqué Betty está como está y qué cosas se despiertan en ella para que decida seguir adelante a pesar de todo.
“Nadie plancha como yo”, de Ana von Rebeur, se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes1543) los sábados a las 20:30 hrs.
FACUNDO ESPÓSITO
Ficha Técnica:
Autora: Ana von Rebeur
Interprete: Valeria Kamenet
Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni
Música Original: Diego Lozano
Luces: Pedro Zambrelli
Fotos: Pablo Vergottini
Operador de sonido: Tony Chavez
Producción: Pablo Silva
Dirección: Mariano Dossena.
Una mujer que ve el tiempo pasar… planchando.
Nadie plancha como yo
Betty es un personaje pintoresco, representa a una mujer argentina que podría ser aquella tía solterona que en el contexto familiar todos quieren, siempre viste con prolijidad, se maquilla con precisión y seguramente usa cremas para tapar arrugas…
Valeria Kamenet le da vida a esta mujer que se describe como “soltera por decisión”, pero que nunca pierde las esperanzas de conocer a ese hombre que la complete y que le de significado a su existencia.
Las historias a las cuales Betty se enfrenta son disparatadas en todos los sentidos, prácticamente ha tenido citas con toda clase de hombres y aún ninguno se compara al placer que ella siente por “planchar”.
Y así se le pasan los años y lo único que sigue intacto es su tabla de planchar. Es más, si fuese por ella, le plancharía la cara al mundo y “alisaría” todas sus angustias en miras de poder seguir planchando…
Sin embargo, a veces las cosas no resultan como se espera y de esta manera el público tiene la posibilidad de enterarse porqué Betty está como está y qué cosas se despiertan en ella para que decida seguir adelante a pesar de todo.
“Nadie plancha como yo”, de Ana von Rebeur, se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes1543) los sábados a las 20:30 hrs.
FACUNDO ESPÓSITO
Ficha Técnica:
Autora: Ana von Rebeur
Interprete: Valeria Kamenet
Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni
Música Original: Diego Lozano
Luces: Pedro Zambrelli
Fotos: Pablo Vergottini
Operador de sonido: Tony Chavez
Producción: Pablo Silva
Dirección: Mariano Dossena.
En una sala con buena ambientación, con elementos escenográficos mínimos pero efectivos donde el público está ubicado casi en una extensión de su living, Betty repasa su vida sentimental, mostrándonos su realidad (a veces cruel) y tratando de descubrir por qué es uno más de los 6 millones de solas y solos que reflejan las frías estadísticas del INDEC.
Betty es una pintoresca mujer soltera de 43 años (sin llegar a ser una solterona) que, con una serie de disparatados estereotipos de la problemática femenina, nos relata en detalle sus sentimientos y peripecias, desde la envidia que siente por sus padres casados por 57 años hasta la infidelidad que le confesó Miguel, su ex novio por tres años.
De repente nos damos cuenta que esa mujer que viste con prolijidad y se maquilla con precisión, siente un amor platónico por... su plancha, y lo manifiesta con un notorio uso de la gestualidad y el baile. Durante una hora Valeria Kamenet le da vida a esta mujer que se describe como “soltera por decisión”, pero que nunca pierde las esperanzas de conocer a ese hombre que la llene y le de significado a su existencia.
El texto de Ana von Rebeur se resuelve de forma ágil e ilustrativa, aunque transita diferentes pasajes donde el argumento y los remates cómicos se tornan predecibles.
El vestuario es muy atinado con la propuesta y la modificación vocal es justa para el personaje.
Ficha Técnica:
Autora: Ana von Rebeur
Interprete: Valeria Kamenet
Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni
Música Original: Diego Lozano
Luces: Pedro ZambrelliFotos: Pablo Vergottini
Operador de sonido: Tony Chavez
Producción: Pablo Silva
Dirección: Mariano Dossena
Eventos Buenos Aires.
"Nadie plancha como yo".
De Ana von Rebeur, con Valeria Kamenet, y dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway).
Todos los sábados a las 20.30 hs. se presenta “Nadie plancha como yo”, espectáculo unipersonal humorístico escrito por Ana von Rebeur, protagonizado por Valeria Kamenet (Humordazada), música original de Diego Lozano, producción de Pablo Silva y dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway).
En el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1551. Entrada $30.- / Funciones Sábados 20:30 hs.
"Edda Díaz es la madrina de esta nueva propuesta teatral"
Contacto de Prensa:
Silvina Pizarro.
Tel.: 3532-5580 // 15-5044-8132.
Betty es una pintoresca mujer soltera de 43 años (sin llegar a ser una solterona) que, con una serie de disparatados estereotipos de la problemática femenina, nos relata en detalle sus sentimientos y peripecias, desde la envidia que siente por sus padres casados por 57 años hasta la infidelidad que le confesó Miguel, su ex novio por tres años.
De repente nos damos cuenta que esa mujer que viste con prolijidad y se maquilla con precisión, siente un amor platónico por... su plancha, y lo manifiesta con un notorio uso de la gestualidad y el baile. Durante una hora Valeria Kamenet le da vida a esta mujer que se describe como “soltera por decisión”, pero que nunca pierde las esperanzas de conocer a ese hombre que la llene y le de significado a su existencia.
El texto de Ana von Rebeur se resuelve de forma ágil e ilustrativa, aunque transita diferentes pasajes donde el argumento y los remates cómicos se tornan predecibles.
El vestuario es muy atinado con la propuesta y la modificación vocal es justa para el personaje.
Ficha Técnica:
Autora: Ana von Rebeur
Interprete: Valeria Kamenet
Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni
Música Original: Diego Lozano
Luces: Pedro ZambrelliFotos: Pablo Vergottini
Operador de sonido: Tony Chavez
Producción: Pablo Silva
Dirección: Mariano Dossena
Eventos Buenos Aires.
"Nadie plancha como yo".
De Ana von Rebeur, con Valeria Kamenet, y dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway).
Todos los sábados a las 20.30 hs. se presenta “Nadie plancha como yo”, espectáculo unipersonal humorístico escrito por Ana von Rebeur, protagonizado por Valeria Kamenet (Humordazada), música original de Diego Lozano, producción de Pablo Silva y dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway).
En el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1551. Entrada $30.- / Funciones Sábados 20:30 hs.
"Edda Díaz es la madrina de esta nueva propuesta teatral"
Contacto de Prensa:
Silvina Pizarro.
Tel.: 3532-5580 // 15-5044-8132.
"La Soledad, esa intrusa compañera"
NADIE PLANCHA COMO YO: "La Soledad, esa intrusa compañera"
Sábado, 04 de Septiembre de 2010 20:15
Por Mónica Leiva
El unipersonal “Nadie plancha como yo” esta materializado y llevado a la acción por la carismática actriz Valeria Kamenet, interpretando a Betty una mujer madura de 43 años, bella, esbelta, pulcra, ordenada e inteligente. Betty ilustra sus aptitudes y conjunto de cualidades narrando sus obsesiones por planchar todo aquello que tenga arrugas. Aunque serán Los “ringtons” de la soledad que un día despiertan a Betty, y es sorprendida por su angustioso presente, la cual (inevitablemente) la llevan a reflexionar sobre el "como" y "porque" de su estado de situación.
“Planche toda la noche” eslogan utilizado en los años 60 por las jóvenes en los salones de baile utilizaban esta frase (de mucha similitud con el título de esta obra), cuando se encontraban desprovistas de la suerte de un apuesto caballero para invitarlas a la pista de baile. La soledad, ya no es una cuestión de género, sino una nueva propuesta de las circunstancias de la vida en sociedad, en la cual la preocupa a gran parte de las mujeres. Después de una agitada rutina laboral llega el fin de semana, pero la soledad se instala como una intrusa. Actualmente ¿Por qué hay muchas mujeres solas, pero exitosas? ¿Por qué para una mujer ideal es tan complejo encontrar una pareja?
Esta maravillosa obra tiene también la mirada masculina del actor, docente y director Mariano Dossena. Con experiencia en la dirección de textos clásicos MD asume el compromiso de dirigir un unipersonal humorístico, que lo resuelve profesional y coherentemente. Ello lo vemos en los atinados tránsitos emocionales del personaje, en los prolijos movimientos en escena, y el énfasis adecuado del texto cuentan y forman parte del personaje y de la historia. La ruptura de la cuarta pared funciona ya que Betty encuentra empatía, complicidad y con el humor como elemento correctamente puestos en conceptos e ideas reconocidos por el público.
¿Qué pasó con los hombres que conoció durante sus 43 años? ¿Por qué aún no ha encontrado una pareja? Para encontrar una respuesta a su decadente presente, parte de nostálgicos recuerdos y remembrando situaciones vividas. Desde su cuerpo y experiencia de mujer se traslada a su lejana adolescencia, narra su primera experiencia con su compañero de colegio, que termina con una resolución inesperada; luego avanza años más cercanos contando sus relaciones frustradas por desencuentros con el sexo opuesto.
Todo este despliegue de la actriz es perfectamente acompañado con una magnifica oralidad, con su exquisita habilidad física para transitar el escenario y por la gran destreza de su esbelta figura (Valeria Kamenet), quien se apropia con solidez del escenario. Sin dudarlo hay una adecuada explotación a la puesta en escena que en conjunto con los precisos y apropiados matices de la iluminación logran ser maravillosamente funcionales para con los diferentes estados emocionales de Betty; y consiguen perfectamente abstraer al espectador.
Desde el comienzo y en el transcurso de la obra, Betty recibe llamados y correos electrónicos, pero ella no atiende ya que está ocupada en el análisis de su pasada vida amorosa, cuando finalmente ella contesta el llamado, se entera de una noticia que al principio la subestima, pero que lentamente reflexiona y se da cuenta que la única persona que estuvo a su lado, que le prestó atención y que le había confesado sus sentimientos hacia ella, se va del país.
Betty a pesar de admirar a este hombre por sus humanas cualidades, nunca lo tiene en cuenta como hombre. Entonces, podríamos deducir que la elección de la maravillosa e infeliz soledad es algo que ella opta, porque no valora y no tiene en cuenta al hombre o mujer que está cerca. “Nadie plancha como yo”, es una obra que aborda un tema femenino, pero que los hombres no dejan de ser los protagonistas
Nadie plancha como yo
Autor: Ana Von Rebeur
Dirección : Mariano Dossena
Intérprete: Valeria Kamenet
Escenografía y vestuario: Nicolás Nanni
Luces: Pedro Zambrelli
Música original: Diego Lozano
Prensa : Silvina Pizarro
Centro cultural de la cooperación, Av. Corrientes 1543, 50778077- 50778000
Sábado, 04 de Septiembre de 2010 20:15
Por Mónica Leiva
El unipersonal “Nadie plancha como yo” esta materializado y llevado a la acción por la carismática actriz Valeria Kamenet, interpretando a Betty una mujer madura de 43 años, bella, esbelta, pulcra, ordenada e inteligente. Betty ilustra sus aptitudes y conjunto de cualidades narrando sus obsesiones por planchar todo aquello que tenga arrugas. Aunque serán Los “ringtons” de la soledad que un día despiertan a Betty, y es sorprendida por su angustioso presente, la cual (inevitablemente) la llevan a reflexionar sobre el "como" y "porque" de su estado de situación.
“Planche toda la noche” eslogan utilizado en los años 60 por las jóvenes en los salones de baile utilizaban esta frase (de mucha similitud con el título de esta obra), cuando se encontraban desprovistas de la suerte de un apuesto caballero para invitarlas a la pista de baile. La soledad, ya no es una cuestión de género, sino una nueva propuesta de las circunstancias de la vida en sociedad, en la cual la preocupa a gran parte de las mujeres. Después de una agitada rutina laboral llega el fin de semana, pero la soledad se instala como una intrusa. Actualmente ¿Por qué hay muchas mujeres solas, pero exitosas? ¿Por qué para una mujer ideal es tan complejo encontrar una pareja?
Esta maravillosa obra tiene también la mirada masculina del actor, docente y director Mariano Dossena. Con experiencia en la dirección de textos clásicos MD asume el compromiso de dirigir un unipersonal humorístico, que lo resuelve profesional y coherentemente. Ello lo vemos en los atinados tránsitos emocionales del personaje, en los prolijos movimientos en escena, y el énfasis adecuado del texto cuentan y forman parte del personaje y de la historia. La ruptura de la cuarta pared funciona ya que Betty encuentra empatía, complicidad y con el humor como elemento correctamente puestos en conceptos e ideas reconocidos por el público.
¿Qué pasó con los hombres que conoció durante sus 43 años? ¿Por qué aún no ha encontrado una pareja? Para encontrar una respuesta a su decadente presente, parte de nostálgicos recuerdos y remembrando situaciones vividas. Desde su cuerpo y experiencia de mujer se traslada a su lejana adolescencia, narra su primera experiencia con su compañero de colegio, que termina con una resolución inesperada; luego avanza años más cercanos contando sus relaciones frustradas por desencuentros con el sexo opuesto.
Todo este despliegue de la actriz es perfectamente acompañado con una magnifica oralidad, con su exquisita habilidad física para transitar el escenario y por la gran destreza de su esbelta figura (Valeria Kamenet), quien se apropia con solidez del escenario. Sin dudarlo hay una adecuada explotación a la puesta en escena que en conjunto con los precisos y apropiados matices de la iluminación logran ser maravillosamente funcionales para con los diferentes estados emocionales de Betty; y consiguen perfectamente abstraer al espectador.
Desde el comienzo y en el transcurso de la obra, Betty recibe llamados y correos electrónicos, pero ella no atiende ya que está ocupada en el análisis de su pasada vida amorosa, cuando finalmente ella contesta el llamado, se entera de una noticia que al principio la subestima, pero que lentamente reflexiona y se da cuenta que la única persona que estuvo a su lado, que le prestó atención y que le había confesado sus sentimientos hacia ella, se va del país.
Betty a pesar de admirar a este hombre por sus humanas cualidades, nunca lo tiene en cuenta como hombre. Entonces, podríamos deducir que la elección de la maravillosa e infeliz soledad es algo que ella opta, porque no valora y no tiene en cuenta al hombre o mujer que está cerca. “Nadie plancha como yo”, es una obra que aborda un tema femenino, pero que los hombres no dejan de ser los protagonistas
Nadie plancha como yo
Autor: Ana Von Rebeur
Dirección : Mariano Dossena
Intérprete: Valeria Kamenet
Escenografía y vestuario: Nicolás Nanni
Luces: Pedro Zambrelli
Música original: Diego Lozano
Prensa : Silvina Pizarro
Centro cultural de la cooperación, Av. Corrientes 1543, 50778077- 50778000
Critica de revista " A sala llena"
Nadie Plancha Como Yo
Por Julia Panigazzi
Nadie Plancha Como Yo
Dirección: Mariano Dossena. Producción: Pablo Silva. Autoría: Ana von Rebeur. Vestuario: Nicolás Nanni. Escenografía: Nicolás Nanni. Iluminación: Pedro Zambrelli Música: Diego Lozano. Elenco: Valeria Kamenet. Prensa: Silvina Pizarro.
Divertido unipersonal que aborda de lleno el tema del amor, las relaciones,que se espera de la pareja y un quehacer doméstico: el planchado.
Betty es una mujer adulta que repasa junto al publico su vida amorosa, maravillosamente interpretada por Valeria Kamenet, actriz perfeccionada en la comedia (Humordaza, Buenos Aires, Buen Humor, Solas y Solas) y acostumbrada a la cercanía con el publico, ya que en el Centro Cultural de la Cooperación, más allá de que no se interactúe con la audiencia: la atmósfera que se crea es íntima y las preguntas que el personaje con su voz aguda se hace, resultan cercanas, así su desolación y angustia que tanto intenta ocultar bajo el discurso positivista que es bien acompañado por un vestuario estilo años 50´(divino a cargo de Nicolas Nanni) comienza a destaparse.
Valeria Kamenet es la actriz ideal para este papel ya que se desenvuelve de manera natural en el escenario dividido en dos: mesa de luz, lámpara,teléfono y sillón que hace a su vez hace de tabla de planchar. Por otro una banqueta iluminada en un extremo en el cual Betty se posa para brindarnos la lista de verdades de una mujer sola, preguntase ¿Por que pasa estooo? Y hablar de algún que otro amor, entre otras cosas, todo con una marcada tendencia al stand up que entretiene y da como resultado un buena respuesta del público.
Alguna que otra coreografía junto a su plancha intenta distraer de la realidad de Betty que a pesar de lucir como una mariposa liviana y alegre, se encuentra sola por demás, impaciente, nerviosa y algo resentida (un poquito). Es facil identificar o identificarse: ya que la se trata de una mujer con aspectos de muchas mujeres: la que se escuda tras la predica positivista, la que utiliza un lenguaje propio de textos de autoayuda, la que se define en voz alta como completa, independiente y autosuficiente, abierta a conocer hombres que la valoren... pero con marcada tendencia a escaparse de la situación de pareja también.
Todos estos temas a buen ritmo son los que abarca la pieza escrita por Ana Von Rebeur (Ponete en Mis Zapatos, La Hija De) autora entendida en comedia tanto en teatro como en humor gráfico. Dirigida por Mariano Dossena (Los Invertidos, La Música, Tita Votó) quien aporta la mirada masculina sobre el texto reflexionando acerca de si la soledad es solo un aspecto femenino … Una obra entretenida e interesante para hombres y mujeres.
Teatro: Centro Cultural de la Cooperación - Corrientes 1543
Funciones: Sábado - 20:30 hs
Entrada: $ 40,00
Por Julia Panigazzi
Nadie Plancha Como Yo
Dirección: Mariano Dossena. Producción: Pablo Silva. Autoría: Ana von Rebeur. Vestuario: Nicolás Nanni. Escenografía: Nicolás Nanni. Iluminación: Pedro Zambrelli Música: Diego Lozano. Elenco: Valeria Kamenet. Prensa: Silvina Pizarro.
Divertido unipersonal que aborda de lleno el tema del amor, las relaciones,que se espera de la pareja y un quehacer doméstico: el planchado.
Betty es una mujer adulta que repasa junto al publico su vida amorosa, maravillosamente interpretada por Valeria Kamenet, actriz perfeccionada en la comedia (Humordaza, Buenos Aires, Buen Humor, Solas y Solas) y acostumbrada a la cercanía con el publico, ya que en el Centro Cultural de la Cooperación, más allá de que no se interactúe con la audiencia: la atmósfera que se crea es íntima y las preguntas que el personaje con su voz aguda se hace, resultan cercanas, así su desolación y angustia que tanto intenta ocultar bajo el discurso positivista que es bien acompañado por un vestuario estilo años 50´(divino a cargo de Nicolas Nanni) comienza a destaparse.
Valeria Kamenet es la actriz ideal para este papel ya que se desenvuelve de manera natural en el escenario dividido en dos: mesa de luz, lámpara,teléfono y sillón que hace a su vez hace de tabla de planchar. Por otro una banqueta iluminada en un extremo en el cual Betty se posa para brindarnos la lista de verdades de una mujer sola, preguntase ¿Por que pasa estooo? Y hablar de algún que otro amor, entre otras cosas, todo con una marcada tendencia al stand up que entretiene y da como resultado un buena respuesta del público.
Alguna que otra coreografía junto a su plancha intenta distraer de la realidad de Betty que a pesar de lucir como una mariposa liviana y alegre, se encuentra sola por demás, impaciente, nerviosa y algo resentida (un poquito). Es facil identificar o identificarse: ya que la se trata de una mujer con aspectos de muchas mujeres: la que se escuda tras la predica positivista, la que utiliza un lenguaje propio de textos de autoayuda, la que se define en voz alta como completa, independiente y autosuficiente, abierta a conocer hombres que la valoren... pero con marcada tendencia a escaparse de la situación de pareja también.
Todos estos temas a buen ritmo son los que abarca la pieza escrita por Ana Von Rebeur (Ponete en Mis Zapatos, La Hija De) autora entendida en comedia tanto en teatro como en humor gráfico. Dirigida por Mariano Dossena (Los Invertidos, La Música, Tita Votó) quien aporta la mirada masculina sobre el texto reflexionando acerca de si la soledad es solo un aspecto femenino … Una obra entretenida e interesante para hombres y mujeres.
Teatro: Centro Cultural de la Cooperación - Corrientes 1543
Funciones: Sábado - 20:30 hs
Entrada: $ 40,00
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